Amazonia



Arde la vida en ondas de añil

Fulgura la floresta con tersos albores

Prestas las aves fecundan la tibieza

Del matinal murmullo ensordecedor

Y estallan los brillos de la savia profunda

Prístina de mansos bramidos 

Húmeda de oscuras nubes

Penetrante de sueños de verde


Pero la sombra acechante 

De falanges inducidas al acto 

Muda la escena

Enerva la impudicia 

De obscena ambición

Y los gritos ahogados en la furia

Sucumben al trepidar 

Gigante 

Apavorante

Ahogada en humareda la vida se repliega



Inspirado en la pintura Amazónica de Irene Mancino.

Imagen: Amazónica ©Irene Mancino

Poema escrito en Rama Caída, el 11 de octubre de 2019

El poema acompañó a la pintura en la muestra Magia de Irene Mancino en el ECA Sur Enrique Sobich inaugurada el 23/11/2019

©Jaime García



Comentarios

Entradas populares