Noche de estrellas
Noche tranquila
cual bote que paira en el lago.
Brillos erráticos
que colman los ojos.
Ojos en acechanza
imbuidos de curiosidad
embriagados de belleza.
Oscuridad penetrante
envolvente
apenas alterada.
El cazador
con piel y honda
erguidos en sus brazos
y nubosa daga
que pende del cinturón
luce irrequieto
cabeza abajo
enfrentando a la taurina figura
de ojo sangriento
y cuernos clavados en el norte.
Tras ellos vienen
fieles canes incansables
que atravesarán la oscuridad
hasta desvanecerse en el crepúsculo.
Imagen: El cazador y sus perros
Poema escrito en Rama Caída, el 16 de octubre de 2020
©Jaime García

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